Gato con guantes no caza ratones

Hoy P. ha cazado su primer ratón. Así que gatos, 0, perro, 1.

Me acordé del dicho que dice “gato con guantes no caza ratones”, porque nuestros gatos, si vieran un ratón delante, mirarían para otro lado.

Reflexionando sobre esto, me planteé si no tiene también algo que ver con lo que me ha llevado hasta aquí. No hubiésemos tomado la decisión de mudarnos a Lanaja sin antes dar yo el paso de dejar mi trabajo en Barcelona. Y no hubiese dado el paso de dejar mi trabajo en Barcelona y montarme por mi cuenta si no hubiese estado tan decepcionada con el sistema.

Antes de la crisis, creía en la carrera profesional, el éxito laboral, la proyección, la formación continuada y todo ese vocabulario que nos inculcan desde pequeños. Durante y después de la crisis, puedo decir que primero me desencanté con la formación universitaria, ya que he comprobado que más de la mitad del tiempo que pasas en la universidad es tiempo perdido. Después, me decepcionó la empresa pública y la dejadez que te acaba contagiando. Y, de la empresa pública, pasé a decepcionarme con otras tantas privadas, más grandes y más pequeñas, de España y del extranjero… pero todas igual de decepcionantes.

Yo, que antes de la crisis veía mi futuro en una “gran empresa”, en un “puesto de responsabilidad”, me di cuenta de que no quería ninguna de las dos cosas: ni gran empresa, ni más responsabilidad. Las personas que iba conociendo y que ocupaban estos puestos no se acercaban lo más mínimo al ideal de vida que a mi me gustaría llevar.

La crisis, en mi caso, funcionó como un baño de realidad que me puso en una situación insostenible emocional y moralmente. Me di cuenta de que no estaba contenta con la no-vida que llevaba y que lo que buscaba era algo extremadamente simple: tranquilidad. No tranquilidad de estar mano sobre mano, sino tranquilidad mental. Así es cómo salí de mi esfera de confort (ficticia, al fin de al cabo) y me lancé a ser autónoma.

Estar tranquila para mi es hacer lo que me gusta, dedicándole el tiempo que necesito. Es entregar un producto de calidad, del que me siento orgullosa. Es saber que los que me contratan lo hacen y lo vuelven a hacer porque les gusta lo que hago, no porque estoy vinculada a ellos por un contrato.

Además, la tranquilidad de tener a mi hija cerca, de saber que en menos de dos segundos puedo pasar de la “oficina” a la alfombra y estar un rato jugando con ella. Verla a cada momento del día, saber que esto es lo mejor para ella.

En definitiva, tranquilidad es sentir la “madurez financiera” y decidir qué precio quieres pagar por el dinero. Como leía el otro día en el blog de “La Madre Tigre”:

Nos vanagloriamos del dinero ganado y las inversiones rentables mientras callamos nuestras miserias económicas de cada día, pero muchas veces es más inteligente perder dinero que ganarlo.

El dinero, como todo, tiene un precio y, por desgracia, solemos pagar de más.

Anuncios

2 pensamientos en “Gato con guantes no caza ratones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s